lunes, 29 de enero de 2018

Ronda 1: Astrohz el Implacable (Altos elfos) VS Mercenarios de Samuel Sime (Mercenarios)

"Cuando la humareda se dispersó, los arcabuceros contemplaron con estupor como las relucientes filas de lanceros continuaban su inexorable avance. El oficial tragó saliva, incrédulo, y ordenó recargar. Sobre ellos, el capitán Samuel Sime trazaba círculos en el aire con su pegaso, sin perder de vista a la caballería élfica que les envolvía y realizaba ataques a la retaguardia del ejército mercenario. Si nadie conseguía detener a aquellos jinetes, la línea no tardaría en desmoronarse por algún punto. Pero lo más frustrante era la unidad de lanceros que ya casi estaba encima de ellos, impasible ante las bajas que les provocaban con sus continuas salvas de arcabuz. Los tiradores apuntaron mientras los Altos Elfos se les echaban encima, con la esperanza de frenarles de una vez por todas. Sonó el chasquido de los perrillos de las armas al ser accionados y, sin necesidad de ninguna orden previa, la última ráfaga salió volando hacia su objetivo. Durante un instante, cegados de nuevo por el humo en suspensión, creyeron que el enemigo se había detenido. No se escuchaba ningún sonido, por lo menos ninguno que sugiriese que los lanceros seguían cargando contra ellos, tan solo el lamento de algún moribundo en la lejanía. Ya empezaban a creer que estaban a salvo cuando, sin previo aviso, una blanca fila de escudos emergió de la humareda y se les echó encima. No hubo tiempo de desenfundar las espadas, tan solo de protegerse con lo que tuviesen a mano. En medio de la falange élfica, una figura se movía con agilidad entre los arcabuceros, degollando y atravesando sin cuartel, poseída por una furia que más tarde recordarían con estupor los escasos supervivientes de la masacre. Sin embargo, durante un instante, la esperanza volvió a ellos en forma de pegaso, cuando el Capitán Sime descendió hasta el líder élfico. El combate fue rápido, las habilidades del humano nada podían hacer contra las dotes de esgrima del príncipe élfico; tras cruzar los primeros golpes, el caballo alado y su jinete emprendieron el vuelo y salieron del combate, decididos a no caer en aquella llanura. Los humanos que seguían en pie lanzaron sus arcabuces al suelo y siguieron su ejemplo, porque la paga era buena pero preferían vivir para poder luchar en la siguiente batalla".

El ejército Mercenario

El ejército elfo

El resumen de la batalla es el siguiente: Los Altos Elfos envolvieron el flanco izquierdo de los mercenarios, obligándolos a mantener unidades pendientes de ellos, mientras los lanzavirotes y el mago desgastaban al enemigo. Mientras, los mercenarios hicieron lo propio, pero al final no pudieron evitar que los Yelmos Plateados cargasen a algunos arcabuceros de la retaguardia y los lanceros llegasen al frente de batalla. Los Leones Blancos eliminaron a una unidad de Ogros. Finalmente, el duelo de generales se saldó con la huida del comandante mercenario.

El despliegue elfo

Despliegue mercenario









Y aquí el marcador:


viernes, 26 de enero de 2018

Ronda 1: Ejército de Grungtham el sabio (Enanos) VS Los Machotez de Grimgor (Orcos)

Grimgor se recostó en el trono que se había construido. Lo había moldeado a puñetazos con los restos del cañón órgano que tantos guerreros se había llevado por delante. Aún así estaba satisfecho, la carrera hasta los enanos había sido emocionante y ver a esa panda de desharrapados en taparrabos luchando contra los enanos... Bueno, realmente hacía tiempo que Grimgor no veía unos guerreros tan bestias y salvajes como esos. Recordó con sonrisa maliciosa cuando los Inmortalez encontraron a esa tribu de Zalvajez danzando alrededor de una piedra. Cuando vieron a los Orcoz Negroz, los Zalvajez pensaron que Grimgor y sus guerreros eran Diozez Orcoz. Grimgor preguntó a un orco de mirada bovina y perdida que denotaba que era el intelectual de la tribu y le preguntó dónde habían Taponez. El orco levantó una garra aturdido señalando una mina enana cercana. Grimgor lanzó un WAAAAAGH! tan potente que hasta a Bob el Hermoso se le pasó la resaca y empezó a correr con ellos.


Los enanos de la mina siempre habían mantenido a raya a esas bestias salvajes y mantenían una guarnición permanente que dio la alarma en cuanto comenzó a ver a Bob tirando árboles al suelo y el rugido de la tribu acercándose como una marea verde, imparable. Los enanos lanzaron la alarma y desplegaron a sus guerreros inmediatamente. Los Barbaslargas refunfuñaron cuando vieron que los Guerreros del clan tardaban medio segundo de más en desplegarse y los Ballesteros aprestaron sus armas. Grungtham el sabio se unió a sus guerreros y los animó a defender la explotación minera en la que trabajaban y en los beneficios y el honor para sus familias que les reportaría. Los enanos vitorearon cada disparo del cañón y cada salva del cañón de salvas. Pero sus rostros cambiaron a una expresión de horror cuando vieron que era imposible detener esta extraña mezcla verde de huesos, armas de piedra y extrañas armaduras pesadas y hachas de hierro. Los orcos no se detuvieron y cargaron salvajemente a los enanos. Bob el Hermoso lanzaba enanos a diestro y siniestro y Gitsnik relucía, roja y brillante con la sangre enana.

Texto de Draughleth

Victoria del bando de la destrucción 1.015-695






Y el marcador en esta segunda partida de la primera ronda: 




miércoles, 24 de enero de 2018

Ronda 1 Cazadores de Úlfgar el carnicero (Enanos) VS Ernuzhk Espadahumeante (Enanos del Caos)

Cazadores de Úlfgar el Carnicero (Mariano) vs Ernuzhk Espadahumeante (Roberto)

"Balderk cayó al suelo, con un puñal del hechicero enemigo clavado en la pierna. Una ráfaga de dolor le atravesó la cadera y ascendió por su espalda cuando el suelo golpeó contra su rodilla, dejándolo sin aliento. Justo antes de aquella carga, entre sus Enanos comenzó a correr la voz que Úlfgar había caído... tal vez, lanzarse al combate en aquellas condiciones había sido un error. Pero sus Montaraces no eran de los que se arredraban y él tampoco. Sabía lo suficiente sobre el jefe de los Matadores como para tener dudas respecto a su muerte, sobre todo si estaba rodeado de sus guerreros, pero la posibilidad de que fuese cierto hacía que aquel posible agravio no quedase sin respuesta. Alzó la cabeza, a la espera del golpe de gracia que caería en tan solo unos instantes, y miró a los ojos al Señor enemigo. Vio una mirada poderosa y maligna a través de los agujeros de su máscara, pero por alguna razón en aquellos últimos instantes no sentía miedo, sino un odio profundo y viejo. Ernuzhk Espadahumeante alzó el hacha para acabar con su víctima, pero entonces sucedió algo que ninguno de los dos había previsto: una bala cruzó el aire e impactó contra el hombro del agotado Enano del Caos, que cayó hacia atrás, entre sus soldados. Al mismo, tiempo dos Montaraces levantaron a Balderk casi en volandas y le sacaron de la refriega. A su alrededor, todo se desarrollaba con rapidez: sus Enanos avanzaron y el enemigo, pese a su superioridad, dudó. Con ambos líderes incapacitados, sería el ardor guerrero de los bandos el que marcaría la diferencia... y ellos luchaban por su hogar y sus familias. Aún quedaba mucho combate por delante, pero para él solo contaba que, contra todo pronóstico, la línea enemiga retrocedía".



La batalla, a 1500 puntos por bando, ha sido entre los Enanos de Mariano y los Enanos del Caos de Roberto. Sin pretender hacer una crónica de la partida, resumiré que los Montareces de los Enanos han ejercido presión desde el primer momento, provocando la huida de varias unidades a base de disparos y atacando a las máquinas de guerra. El general de los Enanos del Caos ha dejado fuera de juego al comandante Matador y, al siguiente turno, él también ha caído tras una carga de Montaraces. El resto de la batalla ha consistido en un combate muy duro que ha obligado a los Enanos del Caos a ir retirándose poco a poco. 

Resultado: Primera Victoria de la Liga para los Cazadores de Úfgar el Carnicero.

Marcador de la liga:



martes, 23 de enero de 2018

Loz Machotez de Grimgor

Personajes
  •  Grimgor Piel'ierro: 365 puntoz
    • Gitsnik
    • Koraza de Grimgor
  • Gimlug Pateakuloz, Gran jefe orco zalvaje: 150 puntoz
    • Gran machacadora de Basha
    • amuleto ámbar
  • Snagla el rabiozo, Chamán orco zalvaje: 110 puntoz
    • Nivel 1
    • Rebanadora
    • Garabatoz magikoz


Básicas
  • Krujehuezoz, 19 Orcos zalvajez: 196 puntoz
    • Rebanadora y rebanadora adizional
    • Grupo de mando

  • Huezudoz, 19 Orcos zalvajez: 196 puntoz
    • Rebanadora y rebanadora adizional
    • Grupo de mando

Especiales
  • Loz Inmortalez, 19 orcos negros: 278 puntoz
    • Armadura pesada
    • Escudos
    • Grupo de mando
Singulares


  • Bob el hermoso, Gigante: 200 puntoz

Ejército de Grungtham el sabio


Personajes
  •  Grungtham el sabio, Señor de las Runas: 120 puntos
    • Escudo
    • Runa Magistral de Alaric el Loco
    • Runa de la Agonía
    • Runa Magistral de la Resiliencia
    • Runa de los Vientos
  • Melchor el Implacable, Señor del Clan: 80 puntos
    • Arma a dos manos
    • Estandarte de batalla
    • 2 runas de Piedra

Básicas
  • 15 Ballesteros: 165 puntos
    • Arma a dos manos
    • Armadura pesada
    • Portaestandarte y Oficial

  • 20 Guerreros del clan: 200 puntos
    • Escudos
    • Runa del estoicismo
    • Grupo de mando

  • 20 Barbaslargas: 240 puntos
    • Arma a dos manos
    • Runa adamantina
    • Grupo de mando

Especiales
  • Cañón enano: 125 puntos
    • Ingeniero
Singulares
  • Cañón órgano: 160 puntos
    • Ingeniero
    • Pistola

Emparejamientos Liguilla Reforged

Los emparejamientos de la primera ronda de la Liguilla Reforged serán:


JUAN, EJÉRCITO DE GRUNGTHAM EL SABIO (ENANOS) VS PEDRO, LOS MACHOTEZ DE GRIMGOR (ORCOS).

FERNANDO, ASTROHZ EL IMPLACABLE (ALTOS ELFOS) VS HUGO, LA HUESTE DEL CONDE VENETTO (MERCENARIOS).

TONI, PRÍNCIPE LINDIR DE CALEDOR (ALTOS ELFOS) VS OMAR, INCURSORES DE ISGAARD MANTONOCTURNO (ELFOS OSCUROS).

MARIANO, CAZADORES DE ÚLFAR EL CARNICERO (ENANOS) VS ROBERTO, ERNUZHK ESPADAHUMEANTE (ENANOS DEL CAOS).

XIMO, CORSARIOS DE FINULEIN (ALTOS ELFOS) VS RAFA, LOS BRUTOS DE GORGO (OGROS).



En breves colgaremos las listas de los participantes en la liguilla.




Reglas de la Liguilla Reforged Valencia

LA REGLA MAS IMPORTANTE DE ESTA LIGA ES LA MISMA QUE PARA CUALQUIER PARTIDA DE WARHAMMER REFORGED: ¡LO MÁS IMPORTANTE ES DIVERTIRSE!

A -DESARROLLO DE LA LIGUILLA:


1- En esta liguilla van a intervenir los siguientes equipos:

EQUIPO DEL ORDEN:

FERNANDO, ASTROHZ EL IMPLACABLE (ALTOS ELFOS).
XIMO, CORSARIOS DE FINULEIN (ALTOS ELFOS).
TONI, PRÍNCIPE LINDIR DE CALEDOR (ALTOS ELFOS).
JUAN, EJÉRCITO DE GRUNGTHAM EL SABIO (ENANOS).
MARIANO, CAZADORES DE ÚLFGAR EL CARNICERO (ENANOS).

EQUIPO DEL MAL:
OMAR, INCURSORES DE ISGAARD MANTONOCTURNO (ELFOS OSCUROS).
PEDRO, LOS MACHOTEZ DE GRIMGOR (ORCOS).
RAFA, LOS BRUTOS DE GORGO (OGROS).
ROBERTO, ERNUZHK ESPADAHUMEANTE (ENANOS DEL CAOS).
HUGO, LA HUESTE DEL CONDE VENETTO (MERCENARIOS).

2- Los componentes de orden tendrán que jugar cinco partidas contra los componentes del mal, al final deberán jugarse 5 partidas por jugador contra los diferentes componentes del equipo contrario.

3- Los participantes tendrán 2 semanas para jugar la partida que les corresponda. A ese periodo de dos semanas lo llamaremos fase. Cada partida debe jugarse dentro de subfase, las no jugadas no sumarán puntos para ningún bando (excepto las recuperadas), la liguilla va a tener una duración de 10 semanas.

4- Quien juega contra quién en cada fase se determinará por un sorteo para la primera fase, los restantes emparejamientos tomarán ese orden como base, de forma que el jugador del mal del primer emparejamiento jugará con el del último emparejamiento del orden, y así consecutivamente (en PDF se han dispuesto los emparejamientos). Los participantes no podrán volver a jugar contra rivales contra los que ya han jugado.

5- Si podrán jugar una partida que no pudieron jugar en una fase inmediatamente anterior de forma que en una fase se pueden jugar como máximo 2 partidas, la que le corresponde y una atrasada, a esto lo llamaremos recuperar partida.

6- Cada jugador al final de la partida contará los puntos de victoria conseguidos conforme establece el reglamento de WHR, esos puntos se sumarán al total de su bando. Por ejemplo si juegan AE contra Orcos: al final los AE suman 850 puntos de victoria y los Orcos 900, victoria orca que suma para el bando de caos 900 pts y los Altos Elfos 850.

7- Se ha creado un documento Excel que se ha puesto dentro de una cuenta de Dropbox, Los puntos que suman en cada fase para su equipo deberán apuntarlos los jugadores después de cada partida en el Excel al efecto y subirlos a la cuenta de Dropbox (subiremos las puntuaciones al blog para que todos las podáis ver).

8- Cuando concluyan todas las fases (10 semanas),se jugará una BATALLA FINAL, cuyos participantes y condiciones se determinará al finalizar la 10 semana. (Condiciones de la batalla final aún por determinar)

9- Evidentemente el equipo que tenga más puntos al final de todas las fases GANA.

B -LAS LISTAS DE EJERCITO:

1- Las listas se harán públicas con todos sus elementos incluidos objetos mágicos.

2- -Las listas una vez presentadas son definitivas e inmodificables (salvo error en el recuento de puntos). Se deben jugar todas las partidas exactamente con la misma lista.

3- Las listas serán de 1500 puntos por bando y no se puede superar esa cantidad bajo ningún concepto, con las restricciones, límites y condiciones del reglamento. No hay más restricciones en lo referente a objetos mágicos que las establecidas en el reglamento y en las respectivas listas de ejército.

4- Se puede emplear en la creación de los ejércitos unidades y personajes de los extrareforged, tales como Culto de los Matadores o Lista de Caledor u otras publicaciones oficiales el blog de WHR.

C -BATALLAS:

1- Se jugará un escenario del reglamento oficial, elegido al azar tirando 1D6. Con todas sus condiciones y duración.

2- Si una partida termina por cualquier circunstancia externa al juego antes de terminar el cuarto turno, se dará por no jugada, siempre que en ese momento ninguno de los dos jugadores haya perdido más del 50% de sus puntos iniciales, en cuyo caso se contarán los puntos de victoria. Las demás partidas que concluyan antes de lo que determina el escenario se resolverán normalmente contando puntos de victoria.

3- Se pueden jugar partidas a 4 jugadores, respetando los equipos, las reglas de alianzas de Reforged y los puntos con los que tiene que jugar cada jugador, cada bando suma los puntos de victoria que le correspondan. Por ejemplo: los elfos oscuros y los orcos se pueden aliar para jugar una partida contra los enanos y Altos Elfos la partida será a 3000 puntos por bando, 1500 cada jugador. Los jugadores de cada bando dividirán entre dos los puntos conseguidos y los sumarán así a su cómputo individual el cual quedará reflejado en el global de su equipo.

lunes, 22 de enero de 2018

Liguilla Reforged: Ernuzhk Espadahumenante (Enanos del Caos)


"La grieta de la montaña supuraba humo y llamas, lanzando hacia el cielo terribles presagios de destrucción. Fila tras fila, los Uzkul-Dhrath-Zharr emergían de la hendidura en perfecta formación. Botas de hierro, cotas negras, placas de bronce, cuero de esclavo, máscaras talladas y colmillos de hueso, Ernuzhk Espadahumeante se deleitaba con aquel espectáculo que tanto esfuerzo había costado hacer realidad. El ruido de los tambores resonaba en la caverna por encima de los aullidos de los esclavos sacrificados a los Poderes Ruinosos, cuando saliese el último de los guerreros detonarían las cargas explosivas que habían colocado en los últimos días. Nadie sabría de dónde habían venido ni cómo se habían pertrechado, borraría sus huellas para caer sobre Barak Varr como una exhalación de acero y muerte, arrasando todo a su paso. Sonrió al recordar las reuniones secretas con los Elfos Oscuros, que seguían creyendo que su único anhelo era el de conseguir botín y esclavos. En aquel tablero de juego, todos eran peones prescindibles de un fin mayor, el objetivo que le había obsesionado desde que se exilió de su hogar. 

Cuando el último cadáver cayese sobre el campo de batalla los restos de sus aliados caerían también, el último estorbo del que deshacerse antes de poner sus manos sobre el último ingenio de los que vinieron de los cielos. Hashut estaba con él, lo sentía, el Padre de la Oscuridad le había otorgado el conocimiento de lo que escondían las ruinas de To Tal-Harin: un artefacto inconcluso, diseñado por los Ancestrales, capaz de drenar las energías del Caos del mundo. Una máquina que podría aliviar gran parte del peso que soporta el vórtice de Ulthuan y que, si bien no tendría capacidad de cerrar los Portales de los Polos, limitaría enormemente la influencia del Caos y el poder de los Vientos de la Magia. Y sin embargo, como cualquier artefacto, podía ser modificado para desatar la destrucción. Tan solo había algo que le preocupaba: la aparición por sorpresa de varios contingentes de Altos Elfos, que se habían lanzado a la reconstrucción de la antigua colonia. ¿Qué les había llevado hasta allí en ese preciso momento? ¿Eran conscientes de la existencia del artefacto? Fuese como fuese, se interponían entre él y su destino. Y cuando lo alcanzase, volvería a las Montañas de los Lamentos con el favor de Hashut y una potente arma anterior al Gran Cataclismo. Conseguiría lo que ese Archaón no había logrado y se vengaría de aquellos que le obligaron al exilio. Se convertiría en el Señor Enano más poderoso y traería al Padre de la Oscuridad al mundo, para que sus enemigos pereciesen ante su poder. 

La lucha por Tor Tal-Harin había dado comienzo y, aunque muchos contendientes no lo sabían, quien se alzase victorioso tendría el destino del mundo en sus manos". 



Autor: Ximo Soler

Liguilla Reforged: Cazadores de Úlfar el Carnicero (Enanos)

"–Alguien sube el sendero de las montañas –dijo Cráneo–, vienen a verte.

Úlfgar el Carnicero escupió el hueso que estaba masticando y se levantó para ver por encima del parapeto de rocas que les protegía del viento, a él y a sus matadores. Por el camino del valle llegaba una pequeña comitiva de enanos, nadie subía hasta allí si no era para hablar con él, algo que solo sucedía cuando las minas de la región necesitaban de sus cazadores de monstruos para hacer frente a alguna amenaza. Sin duda debían estar muy desesperados y seguro que tenía algo que ver con los elfos que habían llegado a las ruinas de Tor Tal-Harin, pero si esperaban que bajase de sus queridos peñascos para cortar orejas puntiagudas estaban muy equivocados; aquella partida de caza solo se enfrentaba a enemigos que les ofreciesen una pelea de verdad. A su lado, Cráneo –la calavera de un minotauro con la que hablaba de vez en cuando– se mantenía espectante ante las posibles noticias que pudiesen traer aquellos emisarios.

El jóven Waldruf intentó que no se le notase el cansancio al llegar a la pequeña meseta montañosa en la que acampaban los famosos cazadores de monstruos de Úlfgar, pero cargar hasta allí con la insignia de Barak Varr había sido más duro de lo esperado. Los matadores les recibieron con hospitalidad, ofreciéndoles comida y bebida, y le indicaron que su líder le aguardaba. Tragó saliva y esperó estar a la altura de las circunstancias. Había crecido con las historias que su padre le contaba sobre Úlfgar el Carnicero, de cómo luchó junto a él incluso antes de que tiñese su pelo de naranja. Luego estaban las otras historias... las que se comentaban casi con pudor en las galerías subterráneas, que hablaban de una crueldad sin límites y de que había perdido la cabeza; pero, héroe o loco, la realidad era que no podía bajar de aquellas alturas con las manos vacías.

–Saludos, Úlfgar, mi nombre es Waldruf Grundadraff, hijo de Byrrnoth Grundadraff...

–Si, si, ya sé quién eres, muchacho –le interrumpió Úlfgar, moviendo la mano como si quisiese apartar unas formalidades insignificantes y molestas–. Ahora dime, ¿qué problemas tiene tu padre?

–Mi señor, los peligros que nos amenazan no han puesto en alerta tan solo a Barak Varr, sino a todas las minas de la región. Se ha forjado una alianza contra los enanos de estas tierras y necesitamos tu valor y el de tus guerreros.

–¿Desde cuándo necesitáis tanta ayuda para expulsar a un puñado de Altos Elfos?

–Me temo que, en esta ocasión, los Asur no son nuestros enemigos –a continuación, el joven guerrero relató al Matador la alianza con los Altos Elfos y la coalición de enemigos que se estaba formando contra Barakk Varr y Tor Tal-Harin. Cuando terminó, observó cómo se fruncián las espesas cejas naranja y, ante su estupor, escuchó una pregunta que no estaba dirigida a él, sino a un craneo de minotauro al que, hasta ese momento, había ignorado por completo.

–¿Tú que dices, Cráneo? Si, si, lo sé, pero sigue sin gustarme. No, aquello no fue lo mismo... por aquel entonces yo estaba muy ocupado. Ya. No, no, la juventud es un estado mental, sigo tan fuerte como siempre. Te atreves a decir eso porque sabes que no puedo matarte otra vez. Bien, vale, cállate.

Úlfgar respiró hondo, se levantó y miró a Waldruf.
–Muy bien, jóven, os ayudaré. Aún le debo un par de favores a tu padre. Además, me vendrá bien estirar un poco las piernas.

–Muchas gracias, será un...

–¿Cuántos enanos me has traído?

–¿Cómo? Señor las minas me han designado a mi como... –Úlfgar se giró y miró fijamente a Waldruf. No de forma amenazadora, no para advertirle nada, pero había algo en aquellos ojos... un fuego, una rabia contenida contra el mundo, que era mejor tener en cuenta–. Si... Cada una de las minas implicadas en el acuerdo han enviado un grupo de élite, así que se trata de...

–Tranquilo, me da igual, no tienen nada que hacer contra mis matadores. Por cierto, una cosa más, no puedo estar pendiente de ti y tampoco quiero devolverle a tu padre un cadáver, así que no te separes de Cráneo. Él te protegerá".



Autor: Ximo Soler

domingo, 21 de enero de 2018

Liguilla Reforged: Corsarios de Finulein sin Tierra (Elfos)

"De la Almirante Finulein al Rey Fénix, Finubar el Navegante. 

Padre, tal y como predije en mi último mensaje, las negociaciones con los enanos de Barak Varr han fructificado y, en consecuencia, se han allanado considerablemente los problemas de comunicación con las minas de Karak Izor, Karak Hirn y Karak Ocho Picos, tanto que ya hemos conseguido un acuerdo por el cual se comprometen a asegurar las rutas comerciales si nosotros les garantizamos buenas comerciales. También debo señalar que mientras escribo estas palabras, mis exploradores me han informado de que las naves de los comandantes Asthroz de Nagarythe y Lindir de Caledor están adentrándose en el Golfo Negro hasta nosotros. Cuando lleguen tendré que informarles de la nueva situación, ya que he recibido informes de mis espías que nos advierten de que se está formando una alianza, al parecer, orquestada por los druchii. De hecho, la flota hundió hace dos días una nave de sus naves de reconocimiento muy cerca de Tor Tal-Harin. Sin embargo, cuando esta carta llegue a su destino es muy probable que se hayan iniciado todo tipo de hostilidades en las llanuras y montañas limítrofes. Por eso, siguiendo sus órdenes, asumiré la defensa de la colonia e intentaré establecer un plan de campaña junto a los dos comandantes que están por llegar; esperando que los enanos hagan honor al acuerdo recientemente contraído con nosotros. Según los informes nuestros enemigos nos superan en número pero, con la ayuda de Asuryan, les obligaremos a luchar allí donde esta superioridad no pueda favorecerles. 

Por último, tan solo informar de que Arathar sigue explorando las catacumbas del antiguo puerto, las que son anteriores a la Primera Invasión del Caos, pero que de momento sigue sin tener éxito en la búsqueda de su artefacto. Aunque él enviará su propio informe a la Torre Blanca, he considerado oportuno informarle directamente para que sepa con exactitud cada uno de nuestros progresos. Espero que mi siguiente mensaje sea para dar parte de nuestra rápida victoria sobre los enemigos que se están reuniendo contra nosotros. 

Que Asuryan nos bendiga con su reinado por muchos años, padre.

Almirante Finulein de Lothern y Cothique, desde la reconstruida Tor Tal-Harin". 



Autor: Ximo Soler

Liguilla Reforged: Incursores de Isgaard Mantonocturno (Elfos oscuros)


"Los rumores eran ciertos. Si bien sus últimas incursiones habían sido exitosas, el regimiento con el que contaba Isgaard Mantonocturno, recientemente nombrado Príncipe Oscuro, se enfrentaba a una movilización a gran escala de sus ancestrales y despreciables hermanos. Los guerreros de Astrohz el Implacable se habían desplegado para repeler los ataques relámpago de Isgaard a las costas de los Reinos Fronterizos, impidiéndole asediar Tor Tal-Harin de forma directa.

Si bien la posibilidad de pasar por el Draich a los altos elfos despertaba su ansía de combate y la de sus soldados, los rumores decían que varios príncipes de Ulthuan se habían aliado para hacerle frente. Isgaard no pensaba arriesgar su propio pellejo, pero sabía quien podría hacerlo en su lugar. Un grupo de mercenarios con poco que perder y sed de venganza, serían blanco fácil para unas palabras de odio y revancha bien escogidas –y adornadas con unas monedas de oro, lo que más ansiaban los Tileanos–, que le permitirían tener carnaza que lanzar contra la escoria de Astrohz.

Por otra parte, un viejo trato sobre el comercio de esclavos con los enanos infernales podría despertar la codicia de estos despreciables pero necesarios aliados. Al fin y al cabo, los cautivos Asur que no sacrificaban al culto de Khaine se vendían a buen precio. Isgaard mandó a su mano derecha, Aendara, a contactar con los mercenarios. Desde luego, la belleza mortal de la asesina sería un buen aliciente para contar con el servicio de los mercenarios..."



Autor: Omar Sulik

sábado, 20 de enero de 2018

Liguilla Reforgued: Príncipe Lindir de Caledor (Altos elfos)

"Dicen los sabios que durante su juventud, un dragón puede derrotar a criaturas mucho más poderosas gracias al ímpetu del fuego que arde en su interior. De la misma manera, el joven Príncipe Lindir de Caledor se sentía muy capaz de acabar con cualquiera que se pusiese ante su camino, aunque fuese el mismo señor de los druchii. Frente a él, los jinetes de la hueste que había conseguido convocar subían a los caballos hasta las naves dragón, bajo su atenta mirada y la de sus hermanos de batalla: los Príncipes Dragón. El lugar de destino era un agujero infecto, plagado de humanos incivilizados (más de lo normal) al que llamaban Reinos Fronterizos, y la misión era clara: asegurar el antiguo puerto élfico de Tor Tal-Harin y barrer a las tribus de orcos de todo el sector. Auguraba una campaña rápida, de la que volvería con honores con los que aumentar la influencia de su familia en la Corte. 

Por otra parte, seguía estando incómodo por las últimas advertencias de su madre antes de partir. La plaza élfica ya estaba siendo fortificada y acondicionada por la bastarda de Finubar el Navegante (Finulein sin Tierra), que tenía fama de ser la última herramienta del Rey Fénix para hacer frente a nobles y casas con demasiada influencia en la Corte. Lindir no la conocía, pero había escuchado que sus marineros de Lothern y Cothique habían obtenido cierto renombre asistiendo a varias colonias y puestos avanzados. En cualquier caso no le preocupaba, ni ella ni el otro comandante que completarían las fuerzas Asur en Tor Tal-Harin, un viejo norteño del que había escuchado cosas muy turbias. Fuese como fuese, la victoria y la gloria tan solo estaban a una carga de caballería de ser suyas". 



Autor: Ximo Soler 

Liguilla Reforged: Los muchachos de Grimgor (Orcos)

Snagla el Rabioso sabía que lo que veían sus ojos no era real, que aquel yermo tapizado con los esqueletos de millones de orcos caídos en la batalla solo podía ser un sueño o una visión... o ambas cosas. Un fragor ensordecedor –mezcla de tambores de guerra, cuernos de combate y gritos– llegaba hasta sus oídos desde todas partes, generando un eco que rebotaba en los oscuros valles de aquel mundo más allá del mundo, haciéndole hervir la sangre con deseos de matanza. El chamán sabía que debía estar atento, pues una experiencia como aquella solo podía conseguirse comiendo una barbaridad se setas y él no había probado ninguna esa noche. De repente, las dos montañas que presidían el erial se movieron y fueron tomando forma ante sus ojos.

–Snagla... –susurró una de las moles.

–¡Obedece o muere! –bramó la otra. Snagla se encogió con todo su cuerpo, mezcla de terror y fervor religioso, pues eran muy pocos los orcos que tenían el honor de comparecer antes los mismísimos Gorko y Morko. Se contaba que algunos chamanes poderosos los habían visto, pero no eran más que leyendas, cuentos narrados por los viejos magos en vísperas a una batalla; si su fisionomía hubiese contado con lagrimales habría llorado de la emoción.

–¡Oh, poderozoz Gorko y Morko! ¡Me poztro ante vozotroz, grandez machakadorez!¡Ordenad y ze oz obedezerá!

–Ezcucha, tienez que matar taponez y elfoz, nozotroz te diremoz donde. Mátaloz a todoz, ez muy importante.

–Gorko, cállate idiota. Tenemoz que dezirle lo del Kacharro Brillante.

–Ah, zi. Ez zierto. Dízelo tú.

–Tenéiz que bajar de laz montañaz y encontrar una ziudad que eztá entre laz tierraz de los goblinz Ojo Amarillo y loz orcoz Diente Roto, ez una fortaleza de elfoz blandenguez. Allí, debajo de la ziudad hay un Kacharro Brillante, grande y muy viejo, de antez de que loz orcoz tuviezen zu primera pelea.

–Azí ze hará, miz zeñorez, el caudillo Grimgor eztá volviendo de matar humanoz, azí que en cuanto conozca ezta notizia pondrá en marcha su Waaagh! ¿Qué debemoz hazer con eze Kacharro Brillante?

–¡Deztruirlo! –dijeron los dos dioses al únisono.

–Zi loz orejotaz ze lo quedan lo uzarán para que loz Waaagh tengan menoz poder –continuó Gorko–, zi lo pillan loz elfoz del Nuevo Mundo y los taponez ozcuroz lo uzarán para que zuz diozez maten a todoz loz humanoz, loz enanoz y loz elfoz... y eso no zería divertido.

–Azí ze hará.

–Pero ten cuidado –advirtió Morko–, la ziudad de loz orejaz puntiagudaz eztá bien defendida y ze han hecho amigoz de loz taponez. Unioz a loz ezclavoz de loz diozez ozcuroz y quemadlo todo. Y cuando el Kacharro Brillante zea vueztro... ¡Matadloz también a elloz!

–Todoz morirán en vueztro nombre y a zu debido tiempo, lo juro.

–Bien –dijo Gorko–. Por zierto, Morko, zolo una coza máz... ¡No vuelvaz a llamarme idiota!

El impacto del puño de Gorko en la mandíbula de Morko resonó a través del tiempo y el espacio, lanzando al espíritu de Snagla contra su propio cuerpo a través del velo de la consciencia. Se incorporó del suelo y miró a su alrededor. Cientos de caras de orcos y goblins le observaban con asombro y, en ese momento, supo que había entrado en trance en mitad del campamento. La luz de las hogueras le daba a la escena un agradable color a incendio. Sonrió al ver a unos metros a Gimlug Pateakuloz, el viejo orco que lideraba aquella banda de saqueadores, se acercó a él y le dijo:

–Prepara a loz muchachoz, tienen que eztar liztoz para cuando llegue Grimgor.


Autor: Ximo Soler

viernes, 19 de enero de 2018

Liguilla reforged: El ejército de Grugntham el sabio (Enanos)

"Grungtham estaba reflexionando en su pequeño aposento sobre lo ocurrido en los últimos días. Tenía la cabeza a punto de estallar y, aunque nunca lo reconocería, sentía el peso de los años en su cuerpo. Intentó recordar cómo se había visto envuelto en tal situación.

Era una mañana marcada por una fría brisa que azotaba el puerto de Barak-Varr, se disponía a proseguir con el estudio de sus miles de anotaciones referentes a todo tipo de objetos arcanos cuando su aprendiz aporreó la puerta. El joven enano estaba sin resuello y no podía articular palabra alguna, después de un breve descanso las palabras brotaron de sus labios:“Byrrnoth Grundadraff quiere que te presentes en el Gran Salón”. La petición le cogió por sorpresa, ¿qué querría el señor de Barak-Varr de él a estas horas de la mañana? Cuando se presentó en el Gran Salón pudo ver un gran número de enanos discutiendo. Byrrnoth Grundadraff estaba en el trono con la mirada centrada en los que hablaban y reflexionando sobre lo dicho por cada uno. Alzó la cabeza y sus ojos se cruzaron, sostuvieron la mirada durante unos segundos y comprendió que no se trataba de nimiedades.

–Viejo amigo –pronunció Byrrnoth levantándose y dando un abrazo a Grungthan–, me temo que tengo noticias que requieren de tu sabiduría.

Grungtham escuchó atentamente. Los exploradores habían llegado esa mañana para comunicar a su señor que un contingente elfo procedente de Ulthuan se había adentrado en la Bahía Negra, desembarcando en la antigua ciudad elfa de Tor Tal-Harin. Por el momento se desconocían sus intenciones. La noticia lo dejó estupefacto. ¿Por qué volvían los elfos? ¿Qué pretendían hacer? Y, sobre todo, ¿por qué ese asentamiento y no otro? Los dos viejos amigos Estuvieron hablando hasta altas horas de la noche, intentando adivinar las intenciones de los Asur. Una vez en su cuarto rebuscó entre sus libros todo lo referente a Tor Tal-Harin, ya que recordaba haber leído acerca de un artefacto arcano escondido entre sus ruinas. Después de horas y horas buscando entre miles de pergaminos lo encontró, allí estaba: una mención insignificante a pie de página en un manuscrito tan viejo como una montaña. Sonrió mientras lo guardaba. Hablaría con su señor de su descubrimiento.

Los elfos no tardaron en enviar a sus diplomáticos. Solicitaban una reunión para discutir temas de alta importancia para ambos bandos. Es bien sabido el pensamiento liberal de los enanos de Barak-Varr y su gran hospitalidad, así que no objetaron en que se celebrase una audiencia con los forasteros. La reunión duró todo un día. Finalmente se acordó que los elfos abrirían rutas comerciales con las minas de las montañas y Barak-Varr sería el puente entre ellos, todas las mercancías pasarían por esta fortaleza; a cambio, los enanos tendrían que mantener abiertas y protegidas dichas rutas. Después de fijar todos los puntos del acuerdo, ambas razas se despidieron y se comprometieron a ayudarse mutuamente, forjando una alianza que defenderían por el bien de todos.

Así fue como, a su avanzada edad, Grungtham –Maestro Rúnico de Barak-Varr– se vio envuelto en una nueva aventura con varios objetivos: por un lado, mantener las rutas comerciales operativas y, por el otro, investigar sobre un artefacto arcano de gran poder; tan importante que había movilizado a los elfos desde Ulthuan hasta los Reinos Fronterizos".


Autor: Juan Soriano

jueves, 18 de enero de 2018

Liguilla Reforged: Los Brutos de Gorgo (Ogros)

–Sí, una vez luché por esos ogros. Conocen el valor del dinero, no como sus parientes de las montañas… Y saben hacer planes, desde luego, bajo ese montón de músculos y grasa maloliente hay un pequeño cerebro con unas ideas tan sólidas como su estómago.

Espere que acabe de terminarme la cerveza… bien ¿Usted no bebe? Le invitaría si quisiera, bueno ¿Por dónde iba? Los brutos de Gorgo, ese tal Gorgo es un Ogro de las leyendas de las montañas, dicen no sé qué historias de que son sus hijos o algo por el estilo… Los comanda un Ogro matarife de esos que van por ahí lanzando maldiciones y cocinando a la gente. Lo vi una vez cuando vaciamos aquellas ruinas de orcos en la frontera con las Tierras Yermas y la experiencia no fue agradable. Lo primero, iba envuelto en pesados mantos, embozado de los pies a la cabeza a pesar del calor del verano del desierto, ¿sabe? Y es un poco más bajo que el resto de ogros, apenas saca un par de cabezas a un hombre alto y se movía de forma rara… casi como si flotara. Un tío muy raro. El resto de ogros apenas se atrevían a mirarlo a los ojos, si es que los tiene, porque nunca le vimos la cara. El capitán volvió blanco cuando negoció con el mago el precio de nuestros servicios aunque lo cierto es que el oro se nos caía de las manos, si le soy sincero no recuerdo a nadie que pagara tan bien.

¡Que me parta un rayo si sé qué hacen estos brutos en la ciudad! Se oyen rumores de que están preparándose para una campaña, han encargado armas y armaduras nuevas y están buscando gente.

Esta misma noche dicen que se van a reunir en una taberna de la ciudad con otros dos extranjeros extraños… La gente habla de otros elfos e incluso de uno de esos cabrones bajitos, perdón, de uno de esos enanos, pero de los otros; no los cabrones bajitos de siempre sino uno de esos… primos de los que no suelen hablar. ¿Entiende de qué estoy hablando? Y los elfos… Tampoco se les ha visto mucho la cara, están intentando no llamar la atención pero no parecen trigo limpio. ¿Que si nosotros vamos a unirnos a ellos? Bueno, no sé lo que va a hacer el capitán… Sólo soy un oficial de bajo rango y solo recibo órdenes pero si vosotros vais a estar implicados más nos vale coger nuestras espadas y largarnos. Entiéndalo como una señal de respeto… No solemos ver muchos de vuestra raza por aquí y no estamos acostumbrados a lo que sois capaces de desatar. Luchamos una vez para unos elfos y no fue tan bonito como nos queréis hacer creer. En fin, no le puedo contar más al respecto de esos ogros, pero si quiere un consejo, no los subestime, son más duros y menos tontos de lo que parecen… Bien, no me importaría ver más de cerca esa plata de la que me ha hablado antes…



Autor: Draughleth

Liguilla Reforged: Astohz el Implacable (Altos elfos)

"Cuando la costa de los Reinos Fronterizos se delineó en el horizonte, Astrohz supo que aquella podía ser una campaña complicada. La geografía presentaba multitud de irregularidades montañosas, lo que podía significar la existencia de valles profundos, pasos, bosques y todo tipo de puntos propicios para que los orcos asentados allí les tendiesen emboscadas. Además, perseguirlos en un terreno que les era conocido podía ser una misión suicida. Por suerte, en la última carta enviada por la bastarda del Rey Fénix, le informaba de que había conseguido que los enanos de la región se comprometiesen a hacer seguras las rutas montañosas a cambio de mejores condiciones comerciales con sus minas (aún le parecía increíble que se hubiese podido llegar a un acuerdo semejante).

Por otra parte, sentía curiosidad por conocer al joven dragón que había enviado la Corte para reforzar las fuerzas que debían asegurar la colonia hasta que fuese autosuficiente. En su experiencia, un joven príncipe de Caledor significaba un comandante con un peligroso amor por entablar combate antes de tiempo. Aunque, para ser justos, no sería la primera vez que se equivocaba, aunque... había aprendido a hacer caso de sus corazonadas. Al mismo tiempo, la joven Finulein también era un enigma que deseaba resolver, ya que a sus oídos habían llegado todo tipo de noticias contradictorias: hija bastarda del Rey Fénix, perro de presa de Finubar, almirante austera pero eficaz, enemiga de las grandes casas de Ulthuan... poco le importaban los cuchicheos palaciegos propios de los reinos del Sur. Pero debía dejar las cosas muy claras cuando los tres se reuniesen por primera vez, no iba a dejar que dos generales con poca experiencia pusiesen en peligro aquella campaña, independientemente de quienes fuesen sus padres".


Autor: Ximo Soler

miércoles, 17 de enero de 2018

Liguilla Reforgera: La Hueste del Conde Venetto (Mercenarios)

"La taberna Trece Ratas bullía con los gritos y las risas de los perros de la guerra mientras el dueño de la misma observaba con pavor a su indeseada clientela, que bebía, comía y destrozaba con un entusiasmo propio de quién ha salvado la vida de puro milagro, o de quien cree que puede morir en breve. El capitán Samuel Sime, sentado en la única mesa tranquila de la habitación, con un pichel de cerveza en la mano, sabía que en el caso de aquella banda de guerreros se daban las dos circunstancias al mismo tiempo. La hueste del Conde Venetto fue digna de contemplar, llegaba a inspirar respeto no solamente por su tamaño sino por la férrea disciplina que demostraba en combate. Sin embargo, dos derrotas casi seguidas –la primera al estrellarse contra una hueste de altos elfos y la segunda en una emboscada de pieles verdes– habían conseguido acabar con la mayoría de los mercenarios y con su moral. Donde hacía un mes había organización y buenas pagas, ahora tan solo quedaban borracheras, peleas, violaciones y bolsillos vacíos. El capitán Sime, que había sido elegido como líder por aquellos rufianes pese a no haberlo buscado, sabía que si querían volver a ser una partida de perros de guerra respetada tendrían que dejar de saquear aldeas; sabía perfectamente que a los roba-gallinas solo se les contrataba como carne de cañón. Sin embargo, en aquellos valles alejados de cualquier atisbo de civilización, incluso dentro de la laxa definición de civilización que se suele encontrar en los Reinos Fronterizos, no había príncipes ambiciosos a los que servir. Aquellos delincuentes le habían votado para que encontrase un pagador y para que les guiase en el combate, pero primero debía hacerles cruzar las montañas con un aspecto medio decente. Tenía muchos problemas y sabía que no podía esperar a que las soluciones se materializasen ante él, como por arte de un encantamiento. 

Una ráfaga de viento helado invadió el gran salón cuando la puerta se abrió, dejando pasar el aliento de aquella primavera tan fría y tan desafortunada para ellos. Una silueta alta y delgada se recortó a la luz de la mañana, provocando que todos y cada uno de los mercenarios dejase de beber, comer y aporrear (un ogro había decidido realizar un estudio empírico sobre la viabilidad de deshacerte de un idiota pegAndole con otro idiota). El desconocido se acercó a la mesa del capitán Sime y se sentó frente a él con elegancia, aunque sin poder disimular el metal que tintineaba bajo su abrigo. Samuel estaba acostumbrado a cosas bastante más intimidantes que aquel larguirucho, pero no pudo evitar sentir una punzada de inquietud. Cuando el desconocido se quitó la capucha, no pudo evitar mostrar su sorpresa al ver que sus orejas eran puntiagudas y que se trataba de una mujer. Durante un instante revivió aquellas terroríficas cargas de caballería y las nubes de flechas blancas, pero en seguida se percató de aquella elfa no era como las que les habían diezmado... era peor. 

–Hola, capitán –dijo la desconocida–, mi señor ha escuchado hablar de ti y quiere que te dé un mensaje en su nombre.

–¿Y cuál es ese mensaje?

–Sírveme y tendrás oro y venganza. ¿Qué puedes perder?"



Texto de Ximo Soler.

Liguilla en Valencia

¡Me alegra anunciar que La Taberna va a ser el lugar donde se van a narrar la I Liguilla del grupo de Warhammer Reforged Valencia!

En esta liguilla se va a enfrentar el equipo del Bien contra el equipo del Mal en los tumultuosos y violentos Reinos Fronterizos, en estos Reinos un equipo compuesto por una alianza tan extravagante como improbable como es la de los arrogantes Altos Elfos con los malencarados Enanos de las montañas se van a enfrentar a un equipo compuesto por una coalición de crueles Enanos del Caos, esclavistas Elfos Oscuros, violentos y salvajes Ogros, Mercenarios que asiosos por el saqueo y el pillaje y Orcos y Goblins que siempre están a punto para una buena pelea.

El trasfondo de estos ejércitos va a subirse poco a poco en este blog y seréis testigos de atronadoras cargas de caballería, heroicas defensas de la infantería y un poco de la violencia desmedida que tanto nos gusta a todos. Os dejo una introducción al trasfondo para que vayáis abriendo boca.

"El Océano recuerda la era anterior al Gran Cataclismo. El Cielo aún cree escuchar la voz de aquellos que vinieron de más allá del espacio y el tiempo. Las montañas todavía sienten cómo les dieron forma. Los bosques siguen escuchando sus gritos de terror y confusión cuando fueron engullidos por el cataclismo de los Grandes Portales de los Polos. Los ríos añoran las ciudades élficas que se extendieron por el mundo en aquél tiempo sin violencia. Y las ruinas de una de ellas, olvidada en una tierra sin dueños saber que allí se encuentra escondido el último intento dsesperado de aquellos viajeros para evitar su funesto destino. El artefacto sabe que su tiempo se acerca, al igual que las sombras del mundo disforme sabe que todo lo que es luz puede volverse oscuridad".


domingo, 7 de enero de 2018

Thorgroth Mataenanos, Señor de la Torre y el Rayo

Khal Thorgroth Mataenanos, Déspota de la Torre y el Rayo, Señor de los Brutos de Gorgo, Capitán Mercenario de las Espadas de Vogadd el Puño, La Torre que Camina. Son algunos de los nombres que hace decir a sus emisarios Gnoblars cada vez que tiene que presentarse en algún sitio. Thorgroth es un Ogro especialmente alto. Más que la envergadura de su tripa (Como suele ocurrir en los líderes ogros, lo que hace especial a Thorgroth es su altura. Es especialmente alto para ser un ogro y eso ha hecho que uno de los motes que le han acabado poniendo sus congéneres es el de La Torre que Camina. Físicamente, Thorgroth sobresale más de una cabeza por encima del resto de ogros y eso, según los místicos ermitaños de las Montañas de los Lamentos es un signo de un ogro con madera de líder y destinado a grandes cosas.
Miniatura de Thorgroth, la pieza de armadura está modelada con masilla verde, al igual que la capa de piel de dragón que lleva a la espalda. Le modelé la armadura de forma que fuera tan alto como dice el trasfondo. Disculpad la calidad de las fotos.

Thorgroth nació en los Reinos ogros, en uno de los profundos valles entre las montañas pocos años antes de que Grasientus Dientedeoro ascendiera al poder. La madre de Thorgroth era la gobernante de el pequeño clan  que vivían tranquilamente desde hacía miles de años en las Montañas. Fhoin la giganta gobernaba con puño de hierro ogro a apenas unos cincuenta ogros que se sabían descendientes del héroe mítico Gorgo el Bruto, de quien se decía que luchaba con una enorme porra, tan grande como un ogro adulto y que guió a su pueblo a un nuevo hogar en las Montañas a través del cataclismo provocado por el advenimiento de las Grandes fauces. Cuando Grasientus ganó mediante la violencia y el chantaje el poder como Déspota supremo, envió mensajeros a todas las tribus para que le rindieran pleitesia. Fhoin la giganta, no estaba de acuerdo con el reinado de Grasientus ya que los impuestos que exigían acabarían con lo poco que la cruda tierra donde vivían les proporcionaba. Ella misma mató y devoró al mensajero y, sabiendo como eran una tribu muy pequeña y poco importante, Grasientus no repararía en ellos. Por desgracia, las tribus de alrededor, con quienes el clan comerciaban a veces y tenían amistad; aceptaron los tributos de Grasientus y este, que no quería dejar cabos sueltos preparó un plan de castigo a todas aquellas tribus, grandes o pequeñas que no aceptaran sus abusivos impuestos.

Una de las leyendas sobre Gorgo el Bruto dice que mató a un Dragón de hielo con sus propias manos y luego se vistió con él. Todos los Déspotas de la tribu de los Brutos de Gorgo han llevado una capa con piel de reptil y Thorgroth también la lleva. 

Fue, como todo lo que hace Grasientus, desproporcionado. Una noche sin luna, unas semanas después del festín del mensajero, una batería de unos diez Escupehierros fue apostada en uno de los barrancos próximos al poblado en el más completo sigilo. El bombardeo duró cinco minutos pero al acabar, el valle era una planicie de escombros y roca. Habían disparado a la montaña de enfrente del poblado provocando una avalancha enorme que lo destruyó por completo. Thorgroth por fortuna, estaba de caza con unos compañeros ogros siguiendo la pista de un Gruñílope salvaje excepcionalmente grande y cuando volvió y vio la desolación provocada por los bombardeos, se derrumbó. Muchísima gente piensa que los ogros son bestias brutas, sin lealtad para con los de su familia, ni los de su especie, que en la vida de un ogro lo único que hay es comer sin mesura y luchar sin mesura. No es cierto. Los ogros valoran la fuerza por encima de todo y son capaces de devorar hasta sus propios padres o hijos. Pero los ogros aman, como casi todos los seres vivos que no han sido corrompidos totalmente por el Caos; y hay toda una compleja sofisticación en el acto de devorar. Un ogro puede devorar a un padre o un padre a un hijo. La vida y la muerte en las Montañas es dura, y los ogros han tenido que ser más duros aún. Pero un familiar puede devorar a otro familiar o a un amigo o a alguien respetado de forma que honre a la memoria del devorado, se considera una muestra de respeto y honor. Y Thorgroth respetaba y honraba a su clan y a su madre y hermanos, en términos humanos, aunque pudiera haber acabado devorando a su madre por el reinado, lo hubiera hecho con todos los ritos y honores que merecía. Thorgroth, habiendo perdido todo lo que había en su vida, juró que no volvería a las Montañas de los Lamentos a menos que fuera para arrancarle la cabeza de los hombros a Grasientus.

Thorgroth junto a Vogadd el Puño y uno de los mercenarios ogros, le saca una cabeza al viejo ogro y dos a un ogro de talla normal. 

Huyó con diez de sus cazadores sobrevivientes a Truequedecerdos y allí se vendieron como mercenarios a sueldo vigilando las caravanas que volvían de la ruta del marfil y se dirigían al Imperio. Todavía era muy joven incluso para los estándares ogros, pero su altura (que ya era destacable a corta edad) le hacía aparentar mayor. En el Imperio conoció a Vogadd el Puño y a sus espadas, una pequeña compañía mercenaria liderada por un viejo ogro que lo acogió y que le enseñaron todo lo que sabe. En sus viajes por el ancho mundo Thorgroth vivió como un exiliado, sin hogar, sin pasado y sin futuro conoció a muchos ogros por el mundo, mercenarios y descastados como él mismo. Con su habilidad para la guerra y sus dotes de mando, las Espadas de Vogadd crecieron en número de ogros. Gente sin tribu o ogros cuya tribu salió de las Montañas hace mucho tiempo y se estableció en otros lugares.

El reino ogro más grande está en las Montañas de los Lamentos, pero hay más reinos ogros fuera de las Montañas que dentro, lo único que pasa es que se encuentran diseminadas por el mundo y con poca conexión. Grande es también el número de ogros que hay en los ejércitos de todo el mundo y muchas historias sobre quienes son y porqué están donde están. Una de las más extrañas que ha oído Thorgroth es que Los Brutos de Gorgo siguen viviendo. No murieron todos en la avalancha que destruyó su clan. Por lo visto se cuenta por los pequeños distritos ogros que hay en algunas ciudades del Viejo Mundo que varios siglos atrás, una disputa entre hermanos Gorgos (como se suelen llamar a sí mismos) hizo que la mitad del clan abandonara las Montañas y se establecieran en otro sitio. Los mercenarios rara vez son precisos o concretos en sus descripciones y Thorgroth lleva ya varios años de búsqueda de sus primos desaparecidos. Los últimos rumores dicen que ha oído hablar de un asentamiento ogro en Skeggi que se hacen llamar Gurgos, Gargos o Gorgonitas o algo por el estilo... O por lo menos eso fue lo que dijo aquel Estaliano borracho antes de que Thorgroth le reventase la cabeza como un melón... ¡El flaco no era capaz de decir nada que fuera de utilidad!

Uno de los dos Gnoblars de la suerte que sirven a Thorgroth como ayudantes y como emisarios. La espada que lleva era la espada de un Señor del Caos de Khorne a quién Thorgroth mató de un puñetazo en la cara (destrozando su cráneo en un millón de esquirlas diminutas de hueso). Dio su espada a Flik, su Gnoblar de la suerte más leal. Esa espada ha acabado clavada en la espalda de mucha gente que quería ver a Thorgroth (o al propio Flik) muerto.